LOS DINOSAURIOS…












Y pensaba que ya había pasado lo peor, hasta que por “casualidad” abro un mail y me encuentro una espectacular recopilación de datos y fotos.

Con un entusiasmo inusitado, veo las fotos una a una, hasta que de pronto me doy cuenta de que faltan cosas… muchas cosas!!! Pero… y el resto??

Sigo hasta el final, no me permito creer que los reverendos hijos de un camión de putas (como dice @lupo55) no hayan incluido ni una acción de los últimos tiempos, ni las innovaciones, ni las inauguraciones, ni las puesta en funcionamiento, ni el reordenamiento, ni los programas iniciados, ni hablar de los terminados…

No, debe hablar claramente un error de imprenta, con tan pretensioso informe, no es posible dejar en los anales de la historia, un agujero tan grande!!!

Nunca fui de las personas que intentaron convencer con la palabra, si con las acciones, con hechos, con gestos. Desde hace un tiempo escribo para descomprimir la cabeza, cual seudoterapia. A qué viene esto? No concibo que los de “arriba” busquen convencernos de que las cosas no pasaron!!

Eliminar, suprimir u omitir parte de lo que paso, no es más que un método para contar y/o explicar que unos son buenos y otros son males, o que eso no paso, o que lo que está desaparecido, no está ni vivo ni muerto…

Y perdón si ofendo con el último ejemplo, pero realmente me siento así: NOS DESAPARECIERON!! No dejaron rastros, nos silenciaron, nos olvidaron en el ostracismo de los sin nombres. Todo lo que dimos en pos de una comunidad, criticable un el modo, cuestionable en los procesos, no puede ni incluirse, por el solo hecho de que sea NUESTRO, y no de ellos.

Una vez más, espero poder pasar el trago amargo, me voy con mi bronca gritando (internamente) por los pasillos: PRESENTES, AHORA Y SIEMPRE!!

A brillar mi amor…







Y llego el día! Y todo comienza, para el gusto de muchos, para pesar de otros. Paco llega a Casa de Gobierno, con el pecho inflado, la cabeza llena de proyectos e ideas; y la provincia expectante.
Tantas fueron las desilusiones sufridas, las promesas incumplidas, que solo queda esperar.
Con las cartas en las manos y las ganas de comerse la cancha, está todo listo para arrancar. Por el bien de todos los mendocinos, esperamos que todo se encamine, y que la coyuntura no aplaste las intenciones, los sueños y las transformaciones que hoy inician.
Los nuevos se acomodan, los otros, en triunfante retirada, porque para poder crecer como provincia, se deberán ajustar rumbos, pero sobre la base de trabajo iniciada hace cuatro años.
Vamos iniciando, a todo o nada, con la certeza que se deberá trabajar para despertar de la siesta a los mendocinos, con la pasión de quien propone “que la provincia no tenga techo en la actividad económica y en el crecimiento de la movilidad social ascendente”.
Desde hoy, vamos a creer que la provincia puede iniciarse con “a brillar mi amor”…