Cuadro dentro de cuadros.

            Llegas por mí,
a un sitio inesperado.
                                
Tus labios tienen un fin.
Después de los ensayos.


Te toca actuar,
más que actuar.
Hay más de mí,
en un mundo encerrado.
Rompe el cristal.
Se vivir y es
merodear entre tantos ojos.



Leer, deletrear,
Aquel, real mensaje entre líneas.


De oírte hablar.
De gritarte al oído,
de eso habla el relato.
Y hay cosas que siempre guardo.


Todo es así.
Cuadros dentro de cuadros.
Siempre un final si fin.
Después de un nuevo ensayo.



Te toca actuar,
más que actuar.
Hay más de mí,
en un mundo encerrado.
Rompe el cristal.
Se vivir y es
merodear entre tantos ojos.



Leer, deletrear,
aquel, real mensaje entre líneas.


De oírte hablar,
de gritarte al oído,
de eso habla el relato.


Y hay cosas que siempre guardo, para mí.






















Tristeza surrealista.

Deconstructora de emociones.

Vertedero de vibraciones disipadas. Marcando el ritmo de agridulces lágrimas, reflotan dolores que refrendan mí vertiginosa alma.  


Sigo aquí.


A riesgo de no saber si me vas a esperar. Llaga que traspasa mi insistente latir, certeza de que no vas a dejarte alcanzar.


Tierna dulzura ultimada.


Te perdí entre soles lejanos. Entre arena fría y grises nubes. Borroso azul de tiempos inmaculados.



Nuestro tiempo no ha muerto.


Esperanza marchita en manos agotadas. Eterna violencia enmascarada. Solo persiste en el sosiego de recuerdos abandonados.



















ROMPECABEZAS DE AMOR




<< No te paro de extrañar,
aunque lo haya hecho canción,
lo único que me calma es tu voz.

Atendiendo el celular
contestando un “hola amor”
que me hace acordar que tengo hogar. >>



Arrasada.





Salvador Dalí
Figura y drapeado de un paisaje - 1935.












"Quizás te diga un día que dejé de quererte, aunque siga queriéndote más allá de la muerte; y acaso no comprendas en esa despedida, que, aunque el amor une, 
nos separa la vida."

-. José Ángel Buesa.-





Una vez más.



Hoy nuevamente el sol quema esa herida, en la que inútilmente intento no pensar. Quisiera tener la sincera facultad de trasmitirte lo que estas esperando escuchar. Pero no me nace. Sé cuál es tu necesidad, y me agobia no poder darte respuestas. Esas que te fijaste como meta, hasta con fecha de caducidad. Te percibo buscando vanamente en mis modos, frustrándome ante tu pesar. Seguís a la espera idealista, de querer algo que no sé cómo administrar.


No es que no quiera. Créeme, no tengo la naturaleza de albergar esperanzas ajenas. La vida se encargó de formarme así, en soledad. Y no supongas que no me duele, me quiebra el saberte pendiente de algo, que no sabes si alguna vez vendrá.


Daría un trozo de mi alma, por sentirte conforme, por llenar esos huecos que crees que puedo ocupar. Amoldarme a la imagen que creaste de mí, es una de las causas de mi insomnio.


Y no puedo traicionarme, fingir no está entre mis formas, menos ante quienes me regalan la dicha de poder compartir tramos de esta rara existencia. Jamás prometí nada, y aunque es cierto, jamás pronunciaste un deseo en particular, la honda tristeza de tus ojos me lapidan, y cada suspiro hondo, ante la falta de las palabras que deseas, laceran un poco más mi magullado corazón.


Este claridad matinal, deja visible que seguir con esta tortura mutua, yo no tiene sentido. Pero no queres escuchar. Seguís pretendiendo que nada pasa, cuando sabes que nada va a pasar. Y ante esta rutina de una farsa de gestos mal entendidos, con pretención de llegar a ser mal recepcionados, dolorosamente admito que no me queda otra, que seguir la cobarde costumbre de huir, una vez más.









CONTRA VIENTO Y MAREA.

Allá voy, contra viento y marea.
Otra vez, una misma pelea.
Ni siquiera sé si vale la pena,
pero tengo ganas de probar
si la suerte me va a acompañar,
de una puta vez, o si es un mito más.

Acá estoy, me agarrás despeinado.
Estos son, mis tesoros guardados:
una flor, un buen vino picado,
un saquito de té que esta usado,
un impuesto de amor
del que siempre estuve exento, hasta hoy.

Y aunque sé, que puedo estar sin vos.
Cómo hacer, que quiera estar sin vos.

Me perdí, creo que andaba pensando.
Me encontré, por algún lado dudando.
Si es por mí, si la vivo cagando,
si me voy al vestuario
o si le tiro un caño a esta soledad,
que pone la gamba fuerte y me puede quebrar.

No me vi, me tomé por sorpresa.
Arranqué, y bajé la cabeza.
Manejaba un triciclo prestado,
me la puse, contra una pared.
Y ahora tengo un pedal en la mano,
el manubrio doblado, me lastimé.

Y aunque sé, que puedo estar sin vos.
Cómo hacer, que quiera estar sin vos.

Corazón, es tan fácil quererte.
Con o sin razón, no me animo a perderte.
Si tu boca, respira cerveza,
si tu metro cincuenta y monedas,
desnudo sobre el colchón,
es poesía en carne viva, es esta canción.

Y aunque sé, que puedo estar sin vos.
Cómo hacer, que quiera estar sin vos.

Y aunque sé, que puedo estar sin vos.
Cómo hacer, que quiera...

Cómo hacer, que quiera estar sin vos.

Corazón, es tan fácil quererte.




Las Pastillas del Abuelo

-.Versiones.-