No tengas miedo de amar...








“Ama sin medida, sin límite,

sin complejo, sin permiso,

sin coraje, sin consejo,

sin duda, sin precio,

sin cura, sin nada.

No tengas miedo

de amar…”


Chavela Vargas.









Ama tu vida tal cual viene dada, 
con el placer y el dolor que ella trae, 
es la única forma de avanzar.

No mires hacia atrás, 
las decisiones ya fueron tomadas 
y las cartas jugaron con su razón.

No trates de entender 
el éxito de los hechos,
la fuerza que los impulsa, 
ni el vaivén del sufrimiento.

Trata de seguir con fuerza, sin miedo.
Con el calor de los recuerdos, 
sin el peso de las culpas.

Las horas pasan
demasiado rápido y
los días se escurren 
sin prisa alguna.

Vivir aceleradamente no ayuda.

Las prioridades van cambiando
a medida que crecemos y avanzamos.
Nadie te va a culpar por “traicionar”
lo que antes querías.

Busca ser fiel 
únicamente a vos,
a tu vida.


Protégete, 
que en esa elección 
me protejo yo.



BASTA!!!


Me rehúso a crecer.
A vivir esa vida adulta, impuesta, que pretende limitarme, con su tiempo y en su forma.
Que con cuidado adormecimiento cree ganarme la batalla cotidiana, la de domesticarme e intentar hacer que con monótona rutina, me transforme en un ser “bien” educado, callado y dispuesto a sufrir.
Sí, me rehúso con ira desde mis entrañas, no estoy dispuesta a aceptar que madurar es la suma de las impotencias contenidas de esos “quizás”.
No, no voy a seguir creciendo así.
Mi convicción es simple y sencilla, naci con alas y pienso volar.
Mientras tenga un peso en el bolsillo y amigos que visitar, no me pienso refugiar en el inconformismo de ver pasar mis días soñando en vivir y no viviendo mis sueños, mis deseos.
Ya resigne mucho por otros. Y las cachetadas aún me duelen.
Ahora es mi tiempo.
Si nos sos capaz de entender o de acompañar, no estorbes.
Igual voy a volar.