La Comunidad
Organizada
General Juan
Domingo Perón
Capítulo I
EL HOMBRE Y LA SOCIEDAD ENFRENTAN
UNA PROFUNDA CRISIS DE VALORES
QUE REGISTRA SU EVOLUCIÓN
Está
en nuestro ánimo la absoluta conciencia del momento trascendental que vivimos.
Si la historia de la humanidad es una limitada serie de instantes decisivos, no
cabe duda que gran parte de lo que en el futuro se decida a ser dependerá de
los hechos que estamos presenciando. No puede existir a este respecto divorcio
alguno entre el pensamiento y la acción, mientras la sociedad y el hombre se
enfrentan con la crisis de valores más profunda acaso de cuantas su evolución
ha registrado.
LA INQUIETUD INTELECTUAL
HA
LLEGADO A UN MOMENTO DECISIVO
Las
conclusiones de los congresos últimamente celebrados en el mundo prueban en
cierto modo la universalidad de esta persuasión. El Congreso Internacional de
Roma de 1946, el III Congreso de las Sociedades de Filosofía de Lengua Francesa
de Bruselas en 1947, el de Edimburgo de 1948 y el de Amsterdam evidencia que la
inquietud intelectual ha llegado a un momento decisivo.
EL DISTANCIAMIENTO
ENTRE LA ACCION DEL PENSAMIENTO Y LA VIDA DE LOS PUEBLOS
Es
posible que la acción del pensamiento haya perdido en los últimos tiempos
contacto directo con las realidades de la vida de los pueblos. También es
posible que el cultivo de las grandes verdades, la persecución infatigable de
las razones últimas, hayan convertido a una ciencia abstracta y docente por su
naturaleza en un virtuosismo técnico, con el consiguiente distanciamiento de
las perspectivas en que el hombre suele desenvolverse.
LA AUSENCIA DE TESIS FUNDAMENTALES
Acaso
sobre el gran fondo filosófico que es la VERDAD haya prevalecido una cuestión
de tendencias, ajenas al ansia de conocimiento a cuya satisfacción debería
consagrarse toda la fuerza creadora. En ausencia de tesis fundamentales
defendidas por la perseverancia debida, surgen las pequeñas tesis, muy capaces
de sembrar el desconcierto.