Dejar caer el sol...


Estás dormida y no puedo hacerte bien
estas tan lejos y tan cerca a la vez
despierta el llanto, la tormenta ya paso
dejando en bruces a mi pobre corazón.

Y estás viendo dejar caer el sol
en algún sueño triste.
Viendo dejar caer el sol
voy a sangrarte siempre.

Me encuentro ahogado en vacia sensación
siento que un suelo es casa si me acuesto junto a vos
mi mente espía viendo en la imaginación
noches vacías solo se llenan con tu voz.


EL BORDO

YA EN DESNUDEZ TOTAL



Ya en desnudez total
extraña ausencia
de procesos y fórmulas y métodos
flor a flor,
ser a ser,
aún con ciencia
y un caer en silencio y sin objeto. 

La angustia ha devenido 
apenas un sabor, 
el dolor ya no cabe, 
la tristeza no alcanza. 

Una forma durando sin sentido, 
un color, 
un estar por estar 
y una espera insensata. 

Ya en desnudez total 
sabiduría 
definitiva, única y helada. 

Luz a luz 
ser a ser, 
casi en amiba, 
forma, sed, duración, 
luz rechazada. 



IDEA VILARIÑO

(1920-2009)

NO TE DUERMAS, NO ME DEJES…

No te duermas, no me dejes.
Que la pequeña muerte no venga a sobornarnos.
Que no quede pendiente de mi angustiosa desazón, sola, frente al oscuro roble y a los hilos telefónicos que se mueven bajo el impulso del viento de un verano.
Este es un verano más. No me des la oportunidad de pensar que será el último.
Ha sido hermoso vivir la vida juntos y me desgarro pensando en que llegará un tiempo en el que alguno de los dos se irá.
La vida debería durar trescientos años, y aún así, pasados los trescientos, te estaría reclamando por una eternidad en la que vos y yo fuéramos los mismos.
Llámalo amor.
Llamémosle matrimonio.
Llamemos en auxilio de ambos esa fortaleza mental que libra de la nostalgia y de la melancolía.
Quererse de esta manera es un hecho antinatural.
Es contra natura oponerse lo persistente, lo que dura, lo que permanece, a la fatal finitud.
Uno de los dos o los dos estamos errados, amor mío. Uno de los dos debe desprender sus dedos de los dedos del otro.
Pero no hoy.
Todavía no.
Demos otra vuelta de tuerca a la historia que nos ocupó la vida.
No me dejes caer de esta mutua compañía que nos hace bien y nos gratifica.
Ahuyentá el sueño que viene hacia vos como un viento bendito.
No te duermas, no me dejes.
Recuperemos la luminosidad celeste, ahora que algunos creen vernos viejos y que estemos tan jóvenes como para continuar con la aventura de modo que hasta el sueño en que caemos juntos nos reúna.
Espero – oíme – que de este modo amable nos sorprenda el otro largo sueño.


 FRAGMENTO DE “RENDICIÓN DE CUENTAS”


MARTA LYNCH

(1925-1985)



MUROS

Hay invasiones que uno no puede resistir, otras que no debe…



Existen determinamos parámetros de lo que se entiende por normalidad a los que nunca estuve dispuesta a ceder. No fui “programada” para seguir a la manada, sea cual fuera esta. Se me hace imperiosa la necesidad de ponerme a cuestionar las razones, motivos e ideas que las movilizan.

Ahora bien, esto, casi con frecuencia, termina afectando las relaciones. Cuando se termina el encanto primario, la luz muestra su origen y las cosas toman la forma correspondiente.

Sobre la base de estas externalizaciones es donde se forman muros. Algunos más franqueables que otros. Muchos oscuros y sin sentido.

Según la óptica con la que se encare, estos muros son los que terminan dejando a las personas al margen, afuera. Aunque hace tiempo entendí que esos muros son los que, en verdad, las encierran.

¿Tiene sentido preguntar de qué lado del muro se está? Yo creo que no. El fondo del tema es la existencia de los mismos. Caprichos, rencores, fobias, discriminación, inoperancia, obsecuencia, hipocresía, entre otros, son los que se erigen para poner distancia.

Abordarlos implícitamente es el comienzo de su destrucción. Enfrentarlos es un inicio. Lograr una sana implosión solo es posible si se es lo suficientemente fuerte para desarraigar las bases. La mera destrucción sin crear nuevos lazos que logren superarlos es casi inútil. Sin encontrar el origen de ellos, lo único que se logrará es crear nuevos muros.

Intuyo que la cuestión radica en el fin mismo de su destrucción, dando paso así, a un nuevo atisbo de luz. Conseguir reconocer donde uno en verdad esta y hacia donde quiere avanzar, dejando de sentirse sitiado y a merced de un devenir que no es del todo propio, ni del todo ajeno, es la invasión a permitir.








SIN HILO 




Parece ser, que ya no puedes ver,

ni lo blanco ni lo negro,
ni lo que te sucede.
Y pensás que vivís mejor
gracias a un reloj,
¿qué tiempo querés saber?
Porque mis agujas ya tiene.

En lo que dicen ellos,
siempre tienen razón,
coleccionistas de diario
y los que te ves en la tele.


Pero, que se duerman con su información,
basta saber como estoy,
basta saber lo que quiero.

¿Cómo estoy?, ¿dónde voy?,
¿cómo estoy?, ¿dónde voy?

Parece ser, que ya no puedo ver,
ni lo blanco, ni lo negro,
ni lo que me sucede.


Y pensar que no va todo tan mal,
sin embargo no puedo mirar,
un maldito amanecer.

Sigo en ésta ruta, un cartel:
"no se puede frenar",
no quiero ser uno más
que no podrá volverse.

Por eso, no, no, no,

no quiero llegar,

de allí no hay como zafar,

como la misma muerte.


¿Cómo estoy?, ¿dónde voy?,

¿cómo estoy?, ¿dónde voy?


LAS PELOTAS




De nada sirve/ Triste o buena.

De nada sirve el porqué. 
De nada sirve el valor. 
De nada sirve volver. 
De nada sirve el adiós. 
Seguro de nada sirve.
Yo me pregunté hasta cuando, te querré como hasta hoy. 

Vos me enseñaste llorando, que de nada sirve en adiós. 

Seguro de nada sirve, mi amor.

Podré caerme a pedazos, pero acá siempre estás vos.

Me gusta lo que no tengo y quiero lo que no doy. 
No me comprendo a mí mismo. 
No se entregarte la vida tampoco vivir sin vos. 
Yo se que de nada sirve, mi amor.
Mi jardín ya no te espera porque ya corté la flor 
y todo lo que me queda es cantarte con el alma si te regalé la voz.
Seguro de nada sirve, mi amor.

NTVG











Amar sin nadie/ vaya cosa triste
sin nada que abrazar
ni Eva que nos abrace.

Buscar en la memoria de la piel
la boca la cintura la lujuria ganada
las suaves nalgas tibias
y sólo hallar respuestas de fantasmas.

Los desaparecidos no aparecen
las voces de los árboles se apagan
quedan escombros de caricias
y con pudor nos preguntamos
¿por qué decimos tantas veces corazón?
¿será el único amigo que nos queda?
¿o será el refugio de los que queremos?

Amar con alguien/ vaya cosa buena.


Triste o buena.

Mario Benedetti


NO ME SIGAS...



No me sigas,
no soy un faro que ilumina.
Solo soy una cerrilla que lucha por no apagarse.



No me imites,
mis errores han sido dolorosos.
Laceraron mi alma y escaldaron parte de mí.



No leas sobre  mi hombro;
las señales se descifran  según el lector.
Descubre tus nortes, no persigas los míos.



Busca tu cielo,
el mío está lleno de gente que no conoces.
De estrellas que llevo prendidas en mi pecho.



No te enamores,
aun no aprendo a quererme.
No tienes derecho a depositar tu corazón en el mío.



No me interpretes,
no conoces mi camino.
Ni las piedras que llevo en mis bolsillos.



Soy jaula vacía.
No me cerques en tus días,
que mis horas están llenas de olvido.

















Hoy quisiera...

Hoy quisiera decirte:
Que no paso noche sin soñarte.
Madrugada sin pensarte.
Día sin amarte.

Que las tardes son eternas, entre la espera
y la melancolía que me invade.

Hoy quisiera contarte,
que ayer encontré en un expediente,
entre líneas algo borradas tu nombre.

Y esa sola visión me quito el aliento,
como la primera vez que vi tu foto.

Hoy daría lo que fuera por poder decirte,
todo lo que siento,
por gritar en tu rostro
todo lo que llevo dentro.







Felicidad...



Domingos felices son pocos. 



Días compartidos en felicidad también. 

Los momentos como estos, que uno logra crear, son los que más se atesoran. Los que nos elevan.

Ellos tuvieron pocos, pero tan intensos, tan bien vividos, que siempre es bueno traerlos, para complementarnos.

Solo en el recuerdo permanecerán así eternos, felices...






Mírenla







Mírenla, ella esta tan sola. 

Mírenla, en sus ojos hay placer. 

Mírenla, cuando te enamora.

Ella viene desde lejos y de jugar con tu ilusión, 

buscabas la libertad y ahora, como huir de esta prisión.

En tu pasillo sin luz me dice que están en su corazón, va contando historias increíbles de locura y de 
pasión.

Ella va buscando ser, la reina, de una noche, largar noche sin final. Ella quiso ser, rebelde y bella; y en la tina descansar.

Y ahora que has quebrado a un hombre ciego nena, y en tu cielo cree llover, y aun no sabe que ella no es mas que un fugaz recuerdo, que jamas puede volver.


CIRO Y LOS PERSAS.

EL BAR DE LOS FRACASOS

Descubrí tus ojos en un bar donde va a morir la soledad y el otoño fuma un cigarrillo. Y entre los paseantes del dolor, encontré tus ojos, y el amor espantó las brujas del suicidio...
Yo tomaba un loco copetín vomitando al cielo el folletín de mi vida yendo hacia su ocaso. Vos buscabas algo más que un Gin, aunque poco había por allí, en el viejo bar de los fracasos. 
Me miraste apenas y lloré, no sabía entonces que el amor, abre puertas que cerró el ayer.  Yo era solo un hombre con dolor. Una sombra en la mesa de un bar. Una playa ciega sin su mar. Una nube que olvidó volar. En el viejo bar de los fracasos.
Nos amamos tanto en ese hotel con extrañas flores de papel, en mi vida vi tanta esperanza. Algo de mi antigua soledad se aburría sola en un sofá, envidiando el fuego en nuestras almas. Ese tiempo azul canté y amé fui de nuevo viento, fui cincel, corazón y espuma encaramada, a tus pechos de victoria y fe, a tu vientre cálido y tu miel, a esa sombra extraña en tu mirada. 
Me miraste apenas y lloré. No sabía entonces que el amor, cierra puertas sin decir porqué. Yo era solo un hombre con dolor. Una sombra en la mesa de un bar. Una playa ciega sin su mar. Una nube que olvidó volar. En el viejo bar de los fracasos.
Me miraste apenas y lloré...

Víctor Heredia



Humphrey Bogart e Ingrid Bergman


El poder de las palabras...




Mucho se debe haber escrito al respecto, pero hoy al escuchar una canción, preste más atención a la letra y terminé de replantearme todo lo que en ese aspecto, yo creía saber.

“Uno es dueño de lo que dice y esclavo de lo que calla”… anunciaba la canción, y me quede recapacitando en que es más cierto de lo que, en un primer momento, pensé.


El solo hecho de invertir los términos de un cliché como rima de un tema musical, me pareció un poco pretencioso, pero a medida que el tema avanzaba la frase logró tener un sentido distinto.

Uno es esclavo de lo que calla, porque es eso lo que te oprime, lo que te nubla. En determinados momentos, hasta el entendimiento. 

El nudo en la garganta que no te deja gritar. La impotencia de tener que silenciar lo que no se sabe si se va a tolerar. 


La duda creciente que ciñe el paso del aire: si uno deja escapar todo lo que en su interior tiene, puede llegar a causar más daño, que si sigue callando. 


Tema álgido. 


Callar o gritar. 


Hoy en día, en mi vida, es todo un tema.





INICIO...

Hace tiempo logré entender lo que es el verdadero amor. Ese que uno lee en libros, ese que uno desea para sí.
Nunca creí que esa emoción se pudiera transmitir, proyectar, explicar. Pero lo vi. Lo experimente en el centro de mí ser, como un observador pasivo. Lo vi crecer, desarrollarse y como lo hicieron morir.

Conseguí conocerlo. No sé si logre vivirlo así, como Ellos. Pero la sola posibilidad ya es un buen inicio…




Pedro y Guille 

#GUILLEDROETERNO 


Todos Mis Yo


El mundo se me presentó

hostil, duro y vacuo.

Entonces decidí evadirme,

y crear mi propio destino…











En mi primer infancia me destaque por ser todo lo que se me exigía socialmente que fuera, estudiosa, buen educada, respetuosa de las autoridades.



El click lo hice a mi ingreso a la universidad, en ese momento, junto a descubrir que mi pasión era mucha más grande que mi vocación, me fasciné por la militancia. Si, por la política como medio de cambio concreto al conjunto de errores que me rodeaba. Intentando seguir un ideal de justicia, equiparando y subsanando las diferencias de una realidad heredada, me internalicé en una moledora humana.



Como franco resultado termine desintegrada, sin ánimo y sin haber logrado la más mínima mella en los objetivos que en mi tierna humanidad me había impuesto.


Luego, sin saber cómo ni porque, emprendí un camino, raro, loco, único, que me llevo a descubrirme. En él me encontré con partes que no me gustaban, otras que termine extirpando y muchas otras de las cuales me enamore. También entendí que la “moledora” solo me hablando, logrando acercarme a otras zonas de mi misma que desconocía, y que con el tiempo terminé amando.

Y así llego acá, hoy, a la mitad de este proceso, entre la que fui, la que creo ser y la que aspiro poder llegar a concretar. No sé si logre algo, no sé dónde voy a terminar, pero por ahora y hasta ahora, el recorrido es muy bueno…