Profundamente










 Suspiro descarnado, abrazador destello, brotando como estepa matutina, trayendo desde recuerdos errados, el vaivén cerrado de tu agitado pecho.


Retomando los trazos tibios, del marcado olor de tu ausencia, va abriendo paso a los sentidos, la suave magia de tu carmín. Tu alma remisa, surca discrepando, ese dejo de melancolía, que te trasluce verdadera.


Jugando a descifrarte, desespero por no poder sentirte completa. Sabiendo que floreces vertiginosamente, cual fuego frágil inmanejable, entre miles de sombras que procuran opacarte, te imagino ofrendándote tiernamente entre mis brazos.


Caricias perdidas, audaz mirada rutilante, embriagándome de tu esencia, desoigo la distancia que intenta sesgarme. Me niego a inclinarme serena, ante esta soledad apabullante.


Y aunque ya no se me permite volar en redor, sigo presa de coloridos cristales rotos. Marchita estampa, delineando esta nefas frontera, de mar abierto y cielo profano, que no logra enjaularme.



Esta es mi pétrea tortura, observarte única, perdida entre mis sueños, sabiendo que solamente a ti podre amar, profundamente.





Rabo de nube.

Piélago helado.

Simplemente te extraño...








¨Aquí,

solo en la noche,

ya es posible la muerte.


Morir

es poca cosa

si tu amor

está lejos. ¨



José Ángel Buesa




Si me dijeran pide un deseo,
preferiría un rabo de nube,
un torbellino en el suelo
y una gran ira que sube.
Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.


Si me dijeran pide un deseo,
preferiría un rabo de nube,
que se llevara lo feo
y nos dejara el querube.
Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.



                              Silvio Rodriguez





Vivir libre.




Mucho perdiste,
en este sinuoso
camino.

Algo de ello,
tal vez , 
debas recuperar.



De ahora en más, 
sólo te sirve,
seguir adelante.



Volar sin cargas,
correr con ganas,
vivir libre.



Del resto, 
no te preocupes amor mio,
la vida 
se va a encargar.





Las simples cosas...








Uno se despide, 
insensiblemente,
de pequeñas cosas.

Lo mismo que un árbol 
que en tiempo de otoño
se queda sin hojas.

Al fin,
la tristeza es la muerte lenta
de las simples cosas .

Esas cosas simples,
que quedan 
doliendo 
en el corazón.

Uno vuelve siempre
a los viejos sitios
donde amo 
la vida.

 Y entonces 
comprende
como están de ausentes
las cosas queridas.

Por eso muchacha 

no partas ahora,
soñando 
el regreso .

Que el amor 
es simple
y a las cosas simples
las devora el tiempo.

Demorate a ti,
en la luz solar,
de este medio día. 

Dónde encontrarás,
con el pan al sol,
la mesa tendida.

Por eso muchacha
no partas ahora 
soñando el regreso .

Que el amor 
es simple
y a las cosas simples
las devora el tiempo.

Uno vuelve siempre
a los viejos sitios
donde amo 
la vida...




                                                                                                          Chavela  Vargas