Definirnos...

No quiero que te internalices en la atroz tarea de determinar mi ser o mi pensar. No pretendo cambiar mis alforzas, ellas me han dado aprendizaje, guía y coraje.
Mis sombras me custodian y hacen de mi desierto un híbrido estado de plenitud.
Si el espejo no justifica mi sentir, maquillo mi temple y me enfrento a mi razón, hasta que se ilumine mi esencia.
No soy tuya, ni tú mía. Única verdad que desde adentro pide ser alterada. Sopesada ante la convicción de que vamos acompañadas de las ruinas que dejaron vivas.
Tal vez las interpelaciones no seas necesarias, si la respuesta es tan temida. Tal vez esta parte del recorrido consista en disfrutarnos, vernos y reconocernos, frente a frente, no de proyectarnos.
Tal vez no sea la hora de tenernos, ni de abrazarnos el ideal ordinario de compartir el placer de desbocarnos en este mar de sensaciones que puja por esa libertad que no quiere seguir huérfana.
Tal vez, y solo tal vez, sea tiempo de volar.