Abrazos…


“El cuidado de sí
implica también la relación
con el otro en la medida que,
para cuidar bien de sí,
hay que escuchar las lecciones
de un maestro.”
Michael Foucault.

Si tuviera que resumir, en un solo concepto, todo mi año podría hacerlo mediante una palabra: ABRAZO.
Tuve la dicha de disfrutar de muchos. Algunos los había postergado demasiado tiempo. En pos de un devenir diario cargado de “cosas” se me escurrieron los días, luego los meses, hasta darme cuenta que pasaron años, sin sentir el latir de corazones amigos.
Hubo varios nuevos, esperados, diría ansiados y felizmente concretados. Con algo de temor y curiosidad di un salto, y viajé por aquellos que me acercarían un poco más.
Otros los recibí a la distancia. Esos siguen siendo de los más raros, ya que se sienten en el calor de una conexión única, que superan barreras de tiempo y de circunstancias, esos que son de “osos”.
Varios los viví entre llantos. Aferrada a realidades que necesitaban partir, y que por temor, no me atrevía a soltar.
Muchos fueron con sonrisas tan particulares que aún no termina de pasar el efecto sobre mi alma.

Abrazos cálidos, contenidos, contenedores. De esos que ayudan a soportar las tormentas diarias y los tormentos impuestos.
Algunos fueron con brazos cansados, después de largas jornadas de trabajo, pero con la satisfacción de haber puesto todo para que las cosas salgan de la mejor forma posible.
Hubo uno en ausencia, de ese me guardo el sentir, no ya del vacío. Sí el de saberme en paz con ese pasado, tan propio, que cuesta compartir.
El diario es el de mi luz, el que me despierta y el que me duerme feliz, completa.
Sí, mi año estuvo cargado de abrazos. De gestos de reconocimiento. De regocijo de saber que en todos fui sincera en mi sentir.
Y como hace tiempo que deje de guiarme por el calendario, sé que el paso de una puesta del sol hacia un amanecer es más rotundo y más trascendente cuando uno así lo quiere, sólo deseo que esta época no termine.
Que los abrazos no se agoten y que todos los que habitan mis días sigan bullendo conmigo la dicha de poder ser parte de un tiempo compartido.
Feliz comienzo. Feliz continuidad.