MI PASADO Y YO


Hoy tuvimos un encuentro... triste, esperado, en paz.







"Siento el reloj temblar otra vez 
en la quietud que no tiene calma 
Como un cristal hoy brillo de nuevo 
pero a la vez me quiebro muy fácil"
A.N.I.M.A.L. 













En él me di cuenta que el tiempo deja huellas. Ya se que es una frase trillada, pero cuando uno empieza a pasar la mano por esas huellas, se da cuenta de lo profundas que son.

Algunas se recuerdan con una sonrisa, otras simplemente no queremos ni tocarlas, nos aterra pensar que son heridas abiertas, que aún nos pueden causar dolor.

Otras se presentan como fantasmas, de eso que nos da vergüenza, donde nos cuesta reconocer que fuimos capaces de cometer tan grandes errores.

Pero hubo una, una en particular que no pude obviar, que no me anime a dejarla pasar por alto. 

Ella esta rodeada de desilusión, de angustia, de impotencia reprimida... en fin, llena de una etapa de "nuestra" vida.

Tanta gente perdida entre esas huellas, en esos caminos, que la memoria se encarga de desconectar, sin lograr borrarlos.

Igual entendí, que ya es hora de dejarla sanar. Como dice el poeta "quizás el tiempo me dividió en dos dejando a un lado el temor para llegar mas firme".

Sin embargo, a veces vuelvo a esos sitios comunes, donde era fácil pensar que todo se podía, donde la realidad que nos decía cual era nuestra verdad, era la única que tenia el poder suficiente de cambiar, de cambiarnos, de elevarnos.

De este encuentro hoy no puedo rescatar nada... todo parece tan abstracto, tan brutalmente desecho, vacuo.

Igual tengo ganas de que esto vuelva a tener sentido.

Si pasado mio, hoy que ya me reconozco en tus huellas, tengo ganas de proyectar, sin volver, para no volver.




No hay comentarios:

Publicar un comentario