Abstracta

"Yo solía pensar 
que era la persona 
más extraña en el mundo, 
pero luego pensé, 
hay mucha gente así en el mundo, 
tiene que haber alguien como yo, 
que se sienta bizarra y dañada 
de la misma forma en que yo me siento. 
Me la imagino, 
e imagino que ella también 
debe estar por ahí  pensando en mí. 
Bueno, 
yo espero que 
si tú estás por ahí 
y lees esto sepas que, sí, 
es verdad, yo estoy aquí, 
soy tan extraña como tú".


Frida Khalo



Dañada, rara, difícil, inquieta, trabajadora, madre, hija, hermana. Mujer. Extraña. ¿Cómo calificar todo lo que llevo dentro? Abstracta. En verdad no sé si esa es la calificación adecuada. Normal no es, de eso estoy segura. Definirme en relación a otros nunca me agrado. Respecto a lo que hago tampoco me parece correcto.

Solo soy Yo.

Y como si el proceso de definición fuera fundamental o necesario, me veo diariamente en la obligación de repensarlo. No quiero, no me gusta. No le encuentro el sentido.

Con un cerebro que se encarga de desmenuzar y rearmar todo un proceso holístico, me veo inmersa en medio de un torbellino impuesto, buscando las excusas imprescindibles para enunciarme. Y me gusta mucho menos, porque no encuentro las alas que siempre supe que existían para mí, rodeada de un sinfín de especímenes misóginos que tratan de encasillar todo mi ser, bajo estereotipos que ellos crearon, para sentirse bien consigo mismo, y así intentar parcializar mi existencia en torno a ellos.

¿Me interesa? Esa respuesta es contundente: ¡Obvio que no! Pero el simple hecho de tener que planteármelo me lleva a un esfuerzo que cada día odio ridículamente más.

No sé si es ineludible el hecho de “saberme” definir. Solo sé que ya queda menos, aguantar y resistir es la consigna. En el vasto pero corto proceso cognitivo que en mi mundo existe, parece que los otros están más interesados en saber cómo debo ser a como realmente siento que soy. 

Todo un tema de introspectiva identidad. Claro que solo a mí me afecta. Ellos ya definieron.

Aún así, no he llegado a conocer a esos “extraños” que buscan compañía, esos que procuren enfrentar la vida codo a codo, pero si he encontrado a otros dolientes con los que comparto parciales patologías. Tal vez esa sea la respuesta.


“Un día más*, un día menos**.”






*Un día más en el infierno de no poder elegir libremente.
**Un día menos de soportar esta condena…

No hay comentarios:

Publicar un comentario