Tristeza surrealista.

Deconstructora de emociones.

Vertedero de vibraciones disipadas. Marcando el ritmo de agridulces lágrimas, reflotan dolores que refrendan mí vertiginosa alma.  


Sigo aquí.


A riesgo de no saber si me vas a esperar. Llaga que traspasa mi insistente latir, certeza de que no vas a dejarte alcanzar.


Tierna dulzura ultimada.


Te perdí entre soles lejanos. Entre arena fría y grises nubes. Borroso azul de tiempos inmaculados.



Nuestro tiempo no ha muerto.


Esperanza marchita en manos agotadas. Eterna violencia enmascarada. Solo persiste en el sosiego de recuerdos abandonados.



















No hay comentarios:

Publicar un comentario