TRASVASAMIENTO GENERACIONAL






“… emerge de la necesidad insoslayable de mantener el estado juvenil del Movimiento”

Juan D. Perón (1971)





Salvando todo tipo de distancia, entre aquellos años, y estos tiempos, me pregunto: cómo va el tan mentado Trasvasamiento Generacional?
Y de pronto me encuentro en los pasillos de un ministerio, donde todos corren y nadie sabe a dónde ni por qué, camino hacia la calle y “grandes dirigentes” se enroscan hasta con la florista preguntando si han escuchado algún rumor… Claro, a días del cambio de gobierno, entre peronistas, por cierto, todo el mundo corre… Sigo a la calle y veo a un grupo de compañeros, de esos anónimos, que trabajan desde la sombra, de los que no resignan banderas, ni venden sus “kiosquitos” cual Gitano Perotti, sino que son de los anónimos que van casa por casa, por escuelas y centros de salud, buscando cubrir necesidad, en pequeños núcleos, como una Comunidad Organizada.
Me paro, los saludos, están contentos, solamente contentos. El peronismo es nuevamente gobierno. El resto no importa. Quieren empezar a trabajar, ahora. Con los nuevos ministros. Están preparando el sondeo de abajo, ese que hacen cada vez que alguno de los nuestros accede al poder, ese que dice verdaderamente que necesita la sociedad, los compañeros, y los no compañeros. Ese, que el 90% de las veces termina archivado en alguna carpeta de “pendientes” y el resto de las veces en la basura.
Les pregunto qué esperan, responden: “lo de siempre, ser escuchados”.
Sigo mi camino, sino me apuro se me pasa el bondi y media hora al rayo del sol en este clima… hasta que escucho gritos, muchos gritos, bullicio, risas?. Lo único divisibles es un grupo de jóvenes, sin banderas, sin libros, sin bombos.
Mi curiosidad pudo más y me acerco, veo a un profe, explicando a un grupo de unos 50 chicos la diferencia de poderes, pero de que se reían? A si, de la “separación” de poderes.
Subo al bondi, y vuelvo a mi primer pregunta, sobre el trasvasamiento, y me surgen un millón de dudas: es posible lograr un equilibrio entre lo nuevo y lo viejo de la dirigencia mendocina?, que es lo viejo? Jaque, Cazaban? No adolece Paco Pérez de la misma vejez? Por qué todos corrían? Es necesario el circo de preguntarle, hasta la florista, por los cambios que vienen? Los que siente vocación por el bienestar de la comunidad, nunca pierden la esperanza de ser escuchados? Qué es futuro para esos alumnos? Que es el futuro, para una provincia? Es el trasvasamiento, tal cual lo pensó Perón?
Veamos, Paco Pérez es joven en comparación con algunos de los dirigentes que compitió en la elección, eso es evidente. Pero, podrá cubrir la cuota de juventud solicitada hace 40 años atrás? Eso lo sabremos todos en unos días.
Dentro del peronismo mendocino, raza rara, en comparación con el devenir nacional, se enfrenta a viejas estructuras de poder, entre sector autoproclamados nuevos, y los de siempre. Estos últimos, si hacemos un poco de memoria, han tenido en recambio generacional, cerrado en sus ámbitos, pero recambio al fin.
Los tan mentados “nuevos”, son los mismos desde hace unos años. Estructurados en políticas poco felices, que intentan subsistir entre bambalinas, sin mostrarse tal cual son, pero influyendo, capaces de  desequilibrar, en pos de gobernabilidad.
El micro frena bruscamente, sube una mujer con sus hijitos… Y no puedo dejar de pensar, en las nuevas expresiones que han surgido, desde hace ya un año, con diferentes particularidades, muchas jóvenes, otras de grupos etarios más variados, pero si nuevas. Esas que han logrado, en algunos casos cargos provinciales importantes, otras incluirse en estructuras nacionales asentadas en la provincia, o en los incipientes concejos deliberantes.
El recambio de estas expresiones deja afuera las viejas estructuras partidarias, porque, en principio, no le son propias. Buscan ser escuchadas, igual que aquellos que no relegan banderas. Podrán éstas lograr cambiar desde afuera lo que desde adentro parece podrido, enquistado?
Es un camino largo, el que inicia este 9 de diciembre. Tanto para propios como para extraños. La balanza se deberá equilibrar más hacia el afuera que hacia el adentro. Porque ya se cometieron todos los errores, si todos los que el manual del bien dirigente dice que no se deben cometer. Porque el escenario está claro y la cancha delimitada, las “jóvenes” expresiones están presentes, las viejas estructuras también, el trasvasamiento parece iniciarse...
Falta definir los titulares y salir a jugársela, dejar el alma por la provincia, la misma que nunca está bien, aun cuando nunca ha estado mal.

1 comentario:

  1. Hay hombres que caminan por las calles

    con un sol en la frente, un diamante de luz,

    con hambre de otra vida, con aire de combate,

    hay hombres que se sientan a la mesa

    y reparten su pan con gusto solidario.

    Hay hombres que despiertan y sonríen

    mientran dicen: hoy es el día.

    Dan la mano como un acto de fiesta,

    saludan como cantando un himno.

    Hay hombres que de noche tienen sueños justos,

    destierran ángeles corruptos

    y al despertar, para salvar la tribu

    van presurosos a sus puestos de lucha.

    Esos que son así, como usted, son los hombres libres.



    Hamlet Lima Quintana

    esos, los que metemos la mano hasta el hombro en el barro de abajo para modelar el hombre nuevo, la comunidad organizada, las tres banderas, los sueños heredados, propios, resignificados... los que amamos al pueblo, y lo miramos embobados, y lo celebramos y lo acunamos y lo cuidamos del gorilaje de afuera y de adentro...

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